Comunismo y deformación antropológica

Es de observar que el Estatismo Totalitario, como el Nazismo y el Comunismo, han usado las organizaciones juveniles para sus ilegítimos fines político-sociales. El encuadramiento de los jóvenes alemanes en las Juventudes Hitlerianas; la fuerte ideologización de la juventud rusa y las demás nacionalidades sojuzgadas por el sistema soviético; la juventud china dirigida a los asesinatos en masa; los “Ponchos Rojos” de Evo Morales encargados de sembrar el terror en la región oriental boliviana; “La Cámpora”, aquel grupo de choque al servicio de los intereses gobernantes de la pareja de los Kirchner, en Argentina; etc.

Insólitamente, en el proceso electoral que nos toca participar, observamos también el uso del “material” juvenil en las campañas partidistas. Como dice Kitty Sanders: “Servicios de reuniones de multitudes para protestas organizadas, mítines a favor o en contra de ciertos políticos o eventos, etc. son siempre demandados, y donde hay demanda hay oferta. Existen, por lo tanto, organizaciones que están dispuestas y abiertas a la “venta” del suministro –para aquellos que lo demanden–.”

  1. S. Pío XII, de feliz memoria, afirmaba en el año 1941: “De la forma dada a la sociedad, en armonía o no con las leyes divinas, depende el bien o el mal para las almas”. Iluminados con esta aguda observación papal, observamos el daño antropológico hecho por el comunismo inmisericorde, del cual hay cuatro partidos que electoralmente lo representan en estas elecciones en el Perú.

Svetlana Alexievich, periodista rusa, actual premio nobel de Literatura, describe que el hombre ruso fue edificado para ser autómata a las órdenes del Estado, y explica así la innecesaria cantidad de víctimas de las radiaciones del mayor desastre ecológico ocurrido en la faz de la tierra (Chernobil), y que los comunistas criollos ignoran y callan a todo precio, porque para ellos sólo las empresas privadas “contaminan”.

Kitty Sanders, periodista rusa en el destierro, perseguida por el régimen de Putin, escarba en su excelente libro “Brotes Pisoteados”, en la manipulación política de la juventud por el Estado totalitario, develando realidades usualmente no debatidas como las del régimen de Evo Morales en Bolivia.

La deformación antropológica del comunismo fue patente cuando el pueblo alemán logró la unidad política tras la caída del Muro de Berlín. Los alemanes orientales habían sido “antropológicamente modificados” tras 44 años de comunismo.

Blog (colección artículos publicados en La Razón)

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