Fujimorismo: Sumas que restan

En la aritmética electoral uno más uno no necesariamente resulta como dos; puede dar un resultado negativo. Perdedor en el lenguaje electoral.

            En la campaña electoral del 2011, el Fujimorismo incurrió en error de maltrato, en perjuicio de sus gentes visibles: (1) Con los pre-candidatos que al menor ataque desde los medios de comunicación, fueron retirados con una prontitud que manifestaba extrañas inhibiciones y temores; aunque resultaran perdedores en la elección. (2) Cambiaron de voceros con una sistematicidad y rapidez inusuales; (3) En suma fueron desechando capital humano.

             Todos los precandidatos firmaron un compromiso de honor para defender la vida y contra el aborto. Siempre me extrañó que, en este Congreso, no algunos sino varios de los congresistas fujimoristas, a pesar del compromiso de honor suscrito, hayan utilizado su voto en comisiones y en el pleno, apoyando proyectos contra la vida humana, favoreciendo el aborto. Su actuación no se condice con el documento de honor suscrito.

         Se venía rumoreando desde hacía medio año que Keiko Fujimori, había sido aconsejada por su entorno de asesores electoreros, que de distanciarse del gobierno de su padre, le generaría mayor electorado.

           Pues, Keiko acaba de pasar el “Rubicón, definiendo su candidatura presidencial, además arrastra consigo a su lista parlamentaria, y perderá sectores de la población que el fujimorismo había fidelizado para sí en los últimos 25 años, en todas las clases económico-culturales.

           Keiko apoyará ahora a la Comisión de la Verdad, y desautoriza a varios de sus congresistas (la hija del general Chacón, a Martha Chávez, a Cuculiza, etc.) y se distancia del bolsón electoral importante que significa la gran familia militar.

        Keiko apoyará ahora el matrimonio homosexual (ya produjo la inmediata renuncia de su combativo congresista Julio Rosas, la distanciará del sector católico y de sus líderes de opinión que son los obispos y sacerdotes, también afectará las añejas relaciones que el fujimorismo guardaba y había sabido conservar con los evangélicos y demás iglesias cristiana).

           Keiko pide perdón por el gobierno de su padre, lo que le distanciará de los electores fidelizados con su padre (no con ella), durante más de 20 años, que

Keiko pide perdón por la esterilizaciones en la época del gobierno de su padre, con lo que empuja al cadalso judicial a su congresista Aguinaga, que lidera importante número de votos en provincias norteñas.

        ¿Qué suma Keiko con sus recientes declaraciones? A lo caviares, que tendrán una opción más para seguir usufructuando el poder para hacer cumplir su agenda de vendettas contra el personal militar y la resistencia civil contra el marxismo.

         Pero, otro partido con banderas de orden frente a la subversión, cosechará a los electores que Keiko ha despreciado y desvalorado.

            La presidencia de la República del 2016 se jugará en una cancha ajena al fujimorismo tan desacertadamente definido.

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