Colectivos: El sustento armado de Nicolás Maduro en el poder

Con el aumento de las protestas en contra del gobierno de Venezuela tras la crisis humanitaria que transita el país, también ha aumentado la violencia en las calles. También ha aumentado la actuación descarada de grupos armados que, frente a la mirada complaciente de funcionarios de seguridad, deciden delinquir y amedrentar sin obtener algún tipo de sanción.

En los últimos días, las primeras páginas de la prensa internacional y nacional han mencionado a los famosos colectivos armados de la Revolución Bolivariana, las fuerzas de choque oficialistas que han agredido tanto a políticos del país suramericano como a periodistas en función.

Este jueves, 9 de junio, el diputado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) Julio Borges fue agredido físicamente en las afueras de la sede del Consejo Nacional Electoral. Él mismodenunció que los responsables fueron colectivos armados.

Los mismo sucedió el pasado 2 de junio cuando sujetos armados, a la vista de la Guardia Nacional, robaron, golpearon y agredieron a periodistas para evitar que cubrieran una protesta.

Ante esta situación, el PanAm Post contactó a Saverio Vivas, quien vive en el oeste de Caracas en Catia, una zona donde actúan entre 15 y 20 grupos colectivos armados.

Vivas cuenta con más de 78.000 seguidores en Twitter gracias a su liderazgo social. Él decidió contar qué hay detrás de los grupos armados que defienden al gobierno de Nicolás Maduro con el lema de “Patria, Socialismo o Muerte”.

¿Qué son los colectivos armados, por quién y para qué fueron creados?

Cuando nosotros hablamos de los colectivos estamos refiriéndonos a las bandas armadas, a los grupos paramilitares que el gobierno de manera astuta trata de llamar colectivos.

Son grupos paramilitares creados por el Gobierno nacional para cumplir una función de control social y para defenderlo. La función de esas bandas armadas es la de controlar a la población para que no se rebele.

Aquí, al oeste de la ciudad, ocurren cosas que no se ven con frecuencia (en otros lugares). En los sectores populares, las bandas armadas empiezan por convertirse en una especie de gobierno.

En Catia, por ejemplo, hay sectores donde las fuerzas policiales no tienen el control, sino las bandas armadas que llamamos los colectivos.

Hace días vimos como en (la parroquia) 23 de Enero los colectivos impedían que las fuerzas policiales entraran para que no desmantelaran las redes de narcotráfico, los casinos, la prostitución, etc. Todo eso ocurre bajo la mirada complaciente del gobierno nacional.

Esto ocurre así porque, hoy en día, el gobierno venezolano necesita mantener controlada a la población. Por el malestar que hay ante la escasez, el hambre, la corrupción, eso generaría en cualquier país del mundo que los ciudadanos salieran a las calles a protestar de manera masiva. Pero, en Venezuela, cuando los ciudadanos salen a protestar, los colectivos salen a hacer el trabajo sucio de reprimir y amenazar a la gente.

Cuando me refiero a hacer el trabajo sucio es que la Policía Nacional no es la que se encarga de disparar porque eso traería consecuencias legales contra el cuerpo de seguridad. En cambio los colectivos armados tienen la libertad de disparar y matar sin ser sancionados.

Hay programas de televisión del oficialismo como La Hojilla y Zurda Konducta que se han encargado de respaldar a estos paramilitares. Ellos se han encargado de decir que hay que defender a los camaradas colectivos porque son los que mantienen en pie a la Revolución.

¿Cómo operan estos colectivos, cómo se mantienen, quién les paga? Eso de hacer el trabajo sucio seguramente no lo hacen de manera gratuita.

Hay muchas formas de pago. En principio, el primer ingreso que tienen los miembros de estas bandas paramilitares vienen de los mismos medios del gobierno nacional.

Lo digo responsablemente: ellos están en las nóminas de las alcaldías socialistas (chavistas), en las nóminas de los ministerios. Y observamos que, desde el gobierno, sacan partidas de dinero y contratan como funcionarios de seguridad a individuos que son delincuentes. Y digo que son delincuentes porque están dispuestos a matar.

Están dispuestos a cometer delitos sin preguntar. (Son) individuos que hasta tienen control de un área geográfica delictiva, personas con poder para intimidar a la sociedad.

Hace poco ocurrió que, en (el municipio) Libertador, el Jefe de Gobierno de Caracas, con un grupo de personas de colectivos, atracaron a varios periodistas y los golpearon. ¿Y quién estaba a cargo de cometer estos delitos? El jefe de Seguridad de la Alcaldía de Libertador, que es miembro de los colectivos.

Entonces, el primer ingreso que tienen es la nómina de estas instituciones del Estado, y en segunda instancia lo otro que los mantiene es la impunidad.

Cuando digo que los financia la impunidad es porque el gobierno les da libertad de delinquir en un sector determinado, se hacen de la vista gorda, como con el tráfico de drogas.

Por ejemplo, un grupo de motorizados se pone a robar. Luego llega la policía y los arresta, y cuando ven que esos delincuentes tienen carnet del SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), o son comisarios del CICPC (Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas) supuestamente, se los llevan presos y, de repente, la policía recibe una llamada de la Vicepresidencia de la República, que ordena que los liberen. El gobierno ha creado un sistema de impunidad.

Y, a estas alturas, con tanto descontento popular, el gobierno nacional entiende que deberestearse a las bandas armadas para poder controlar a la población. En este sentido, nunca va a faltar dinero para pagarles a sus amigos de los colectivos, ni la disposición de impunidad para que ellos tengan red de narcotráfico, red de prostitución o red de cobro de vacunas.

Los colectivos tienen dos funciones: son hampa y, a la vez, son funcionarios públicos.

En Venezuela la Policía Nacional tiene áreas para ejercer su trabajo, pero a la vez el gobierno ha dado poder “parapolicial” a estos grupos delincuentes. Estos colectivos ahora tienen el poder en zonas específicas para robar, traficar, agredir, hacer y deshacer.

¿Cuántos colectivos puede haber a nivel nacional? ¿Hay algún registro?

Uno no puede decir cuántos colectivos hay, y… es porque no hay un número definido. Ser colectivo es un negocio en Venezuela.

Si, por ejemplo, yo tengo una banda delictiva y tengo un cierto grado de reputación, yo voy y le digo a algún concejal del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) que yo lo voy a proteger, y listo.

Lo que sí te puedo dar fe es que hay muchos, y siempre hay unos que son más famosos que otros. Y hay unos que son más violentos que otros.

Hay colectivos que tienen una dualidad, o sea están armados, son delincuentes, pero de repente apoyan a niños en un juego de béisbol, entonces están ellos en el juego pero con la pistola en la cintura.

Algo que no debemos olvidar es que en Venezuela está prohibido el porte de armas, y se supone que las armas de guerra y otros tipos deben estar en manos del Estado. Toda persona que tenga un arma no registrada, sin serial o que esté reportada por robo es delincuente, y todos estos grupos armados, estos colectivos que son “civiles” son delincuentes, aunque se hagan llamar Colectivos de Paz.

Los colectivos de más renombre se organizan con una supuesta Coordinadora Revolucionaria y allí juntan a buenos, malvados y a perniciosos.

Esto no se comenta mucho porque los ciudadanos tienen miedo, No cualquiera asume la locura que yo estoy asumiendo de decir lo que pasa con estos colectivos y por qué tienen tanto poder.

Y yo lo hago porque estoy cansado, y porque hay que dar el ejemplo para que la gente no tenga miedo.

Aumentan las protestas y con este aumento se ha visto de manera más descarada el proceder de estos grupos armados que delinquen a la vista de los cuerpos de seguridad…

Claro, es importantísimo dejar en claro que ellos actúan con impunidad, con el apoyo del gobierno nacional, con la Policía Nacional y otras autoridades.

Tienen tanto poder que en dos oportunidades el gobierno ha destituido a Ministros de Relaciones Interiores por orden de los colectivos. Y hasta hace poco, por lo que sucedió en el 23 de Enero, destituyeron a un comandante de la Policía por detener a miembros de los colectivos por haber secuestrado a un diplomático.

¿Cómo saber qué va a pasar y cuándo va a cambiar esto, si al parecer los colectivos tienen hasta más poder que el Gobierno?

Mira, yo hablo de esto porque estoy cansado de ver cómo mi hija pasa hambre. Y bueno, en algún momento los venezolanos vamos a tener que enfrentarnos a las bandas armadas que no tienen ningún remordimiento por el hambre que estamos pasando.

Ellos solo defienden sus intereses, viven escoltando a los funcionarios del PSUV. Pero estamos llegando a un punto en que los ciudadanos estamos tan hartos que estaremos dispuestos a que nos den un tiro.

Con ellos no se puede dialogar. ¿Qué se va a hablar con un Gobierno que no le importa lo que está pasando? ¿Qué se va a hablar con unos tipos que me prohíben que compre un mercado?

Y esto es algo que la gente me pide que diga. Ahora no nos permiten comprar los alimentos regulados en los mercados porque ahora el gobierno será el encargado de distribuir los alimentos.

Nos están matando de hambre. Ya no es simplemente una consigna, es un hecho. Y esta situación simplemente se mantiene porque existen los colectivos para frenarnos, dispuestos a darle un tiro a los ciudadanos.

Los colectivos son el último sustento de la fracasada Revolución venezolana. Y digo esto con la intención de que la gente entienda que no es que los venezolanos somos cobardes para tumbar al gobierno. El problema es que es difícil que la gente tome la responsabilidad de enfrentarse a los colectivos, recibir un tiro, y dejar a su familia sola.

Pero, lamentablemente, estamos llegando a ese punto. Yo siento que mucha gente va a morir en la lucha, pero estamos cansados. Estamos dispuestos a llegar a las consecuencias que no queremos llegar.

Porque, en Venezuela, o nos morimos de hambre o salimos a la calle a protestar. Los colectivos armados tienen que entender que deben desaparecer.

PanamPost

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