El senador Óscar Ortiz Antelos: “Este Gobierno de Bolivia ya comenzó su período de decadencia”

Este domingo 21 de febrero los bolivianos acudirán a las urnas para decidir, en un referendo consultivo, si están de acuerdo o no con la reforma de la Constitución de ese país, que le permitiría al presidente Evo Morales postularse por cuarta vez a las elecciones presidenciales que se celebrarán en ese país en 2019, y que de ganarlo, le permitiría estar en el poder hasta 2025.

Hasta los momentos, la preferencia de los electores no parece estar del todo clara y todo parece indicar que serán los indecisos quienes definirán los resultados electorales. PanAm Post conversó con el senador opositor Óscar Ortiz Antelo en relación con el panorama actual y sobre lo que podría resultar en el país suramericano después de la consulta.

¿Cuáles son los panoramas que se esperan en Bolivia, tanto si gana el “Si”, como si gana el “No”?

Si gana el No creo que habría una expresión de la mayoría ciudadana de poner límites al poder, de rechazar la pretensión de quedarse, no diría indefinidamente, pero al final, cada cinco años van cambiando la Constitución, de una u otra forma, para que el Presidente pueda seguir en el cargo y a pesar de eso, el Presidente tendría cuatro años más en el Gobierno.

Si gana el Sí, el Presidente tendrá cuatro años más en el Gobierno y podría ir a las elecciones de aquí a cuatro años. Caso contrario, su partido tendría que buscar unos nuevos candidatos para poder postularlos.

¿Cuál es la estrategia de la oposición boliviana para evitar que ocurra un fraude en el referendo, cuando ni siquiera tienen confianza plena en el órgano electoral?

Lo principal ha sido organizar un sistema de control electoral, con delegados en el mayor número de mesas posibles; quisiéramos que fuera en 100% de las mesas, pero lamentablemente hay ciertos sectores del país donde el partido de Gobierno, a través de dirigentes sindicales y campesinos, no dejan acceder a los delegados, y normalmente lo que sucede es que en esos lugares la votación termina siendo casi 100% a favor del Presidente.

Pero creo que hay una inmensa mayoría de la población que es urbana y tiene un muy buen control electoral y hay una parte importante del área rural donde vamos a tener la capacidad de tener presencia efectiva en las mesas, y a pesar de todas las dificultades que no están poniendo de parte del Tribunal Electoral, eso nos va a permitir poder contabilizar los votos; tener un sistema propio de contabilización y verificación de los resultado.

¿Por qué considera que la oposición boliviana no ha logrado consolidarse en su objetivo de hacer contrapeso al Gobierno de Evo Morales?

En este referendo hemos dado una muestra de serenidad y madurez en el cual las organizaciones políticas entendimos que este es un desafío que va mucho más allá y es mucho más grande que los partidos políticos y que necesitamos de la participación de muchos ciudadanos que no son militantes partidarios, pero que si pueden oponerse a esta reforma constitucional, como los hechos sucedidos.

Entonces creo que, si bien todos los partidos hemos apoyado esta plataforma ciudadana y sobre todo las organizaciones políticas nos vamos a hacer cargo del control electoral, el haber mantenido esta actitud prudente ha permitido que se incorpore en la campaña mucho activismo joven, mucho activismo ciudadano que no es partidario, pero que coincide en este mismo objetivo común de limitar el poder y ponerle límites al tiempo en el cual pueden seguir los actuales gobernantes en el poder y por lo tanto coincidir en el rechazo a la reforma.

¿Considera que podrían influir en los resultados del referendo en Bolivia lo que sucedio en Argentina y en Venezuela con los triunfos de la oposición?

Algún tipo de influencia sí, pero no creo que sea determinante. La población boliviana obviamente mira lo que pasa en estos países, lo toma como una referencia de los problemas económicos y sociales a los que puede conducir este tipo de modelo del populismo autoritario.

En Bolivia no vivimos una situación similar todavía, pero hay otros problemas. Si bien la inflación aquí está controlada, por ejemplo, el Gobierno, a pesar de los altos ingresos que ha habido, ha descuidado la salud, la educación, y ahora cuando bajan los precios internacionales, entonces bajan también los ingresos y que comienzan a surgir problemas económicos, por lo tanto, creo que puede ser una referencia lo que ha pasado en Venezuela y Argentina, pero no es determinante.

Creo que lo que está habiendo es un sentimiento muy importante en la opinión pública boliviana, incluso en personas que han votado por el presidente Evo Morales en otras elecciones, de desacuerdo con la pretensión de prorrogarse en el poder, acomodando la Constitución a su conveniencia.

Las encuestas hablan de que son los indecisos quienes podrían definir los resultados a favor de una opción u otra ¿Hacia dónde cree que se inclinará este grupo de personas que no se ha decidido? 

Creo que mayoritariamente se van a inclinar hacia el “No”. La prueba de ello es que el Gobierno ha hecho una campaña millonaria con el Presidente, el vicepresidente y todos los ministros movilizados desde hace tres meses, en campaña franca y abierta, utilizando todos los recursos del Estado, todos los medios de comunicación del Estado, y a pesar de ello, comenzaron con 40% de apoyo y han terminado la campaña estancados en el mismo 40%; eso quiere decir que hay mucha gente que ha tenido todos los incentivos para poder apoyar el “Sí”, si hubiesen estado de acuerdo con la reforma de la Constitución, porque además el Presidente durante los 10 años que lleva en el poder no ha dejado de hacer campaña nunca, y sin embargo, en esta ocasión no están convencidos de esta reforma, de seguir dándole al Presidente esta posibilidad de perpetuarse en el poder.

Por lo tanto, además de los escándalos que han surgido, como el de los fondos indígenas, el caso de la señora Gabriela Zapata, la expareja del Presidente que el país se entera hace poco que ocupa un puesto muy importante en una empresa china que ha otorgado unos contratos muy grandes con el Estado; y lo que ha pasado recientemente en la ciudad del Hato, de una turba dirigidos por dirigentes del MAS, asalta la alcaldía de esta ciudad, la incendia, hay seis muertos, me parece que son todos factores que pueden cohesionar un voto mayoritario hacia el “No”.

¿En caso de que gane el “No”, el presidente Evo Morales y sus seguidores buscarán otra alternativa para conseguir sus objetivos?

No podemos hablar por ellos. No confiamos en ellos tampoco, siempre he sostenido que para este tipo de Gobiernos la alternancia no es una opción, pero también le va a ser más difícil. Cada vez es más difícil, creo que este Gobierno de Bolivia ya comenzó su período de decadencia, le quedan cuatro años más, pero que cada vez va a tener menos apoyo ciudadano.

¿Cuál sería su mensaje final para los bolivianos para que se motiven y voten por la opción que prefieran?

Es fundamental votar por el “No”, rechazar esta pretensión de acomodar la Constitución a los intereses de dos personas y una cúpula que viene aprovechándose del poder durante los últimos 10 años, como dijo el orador Ruén Costa, “el no es la mejor vacuna contra la corrupción”, porque cuando los Gobiernos se prorrogan, lamentablemente degeneran en corrupción y abuso de poder y eso ya lo estamos comenzando a vivir.

PanamPost

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