Desde Rusia sin Amor

El motivo de la presente nota está vinculada con la reciente inauguración de la emisión del canal “Russia Today” para Argentina y sobre los lazos entre Moscú y Buenos Aires. En función de ello, la nota se separa en dos partes. En la primera se abordan los temas vinculados a la política exterior rusa bajo el mandato de Putin, mientras que en la segunda se plantea la estrategia rusa en Argentina.

La Geopolítica de Moscú

En primer lugar, hay que entender cuál es la base de la política exterior rusa moderna. Esta cada vez más coincide más con la doctrina de la política exterior soviética, diseñada para integrar una variedad de estados en contra de los países capitalistas desarrollados. La Unión Soviética apoyaba una variedad de regímenes, no sobre la base de los principios de la solidaridad socialista, sino por la doctrina política banal antioccidental. A pesar de una declaración de la “internacionalidad” y “ateísmo científico”, la URSS apoyó y patrocinó desde los nacionalistas radicales (Indonesia, Nicaragua) hasta los dictadores religiosos (Libia, Somalia, Etiopía, Palestina). A pesar de una condena al “imperialismo” de los países capitalistas, la Unión Soviética fue un Estado mucho más “imperialista” que los que criticaba. Compró la lealtad de los políticos y lideró gobiernos títeres para que ellos defendieran los intereses soviéticos en el mundo. La posición básica, en la que hubo una unión del “bloque soviético”, fue el odio por el capitalismo, el antiamericanismo, el antisemitismo, el nacionalismo militar y la negación de las normas jurídicas occidentales que “se han impuesto” en todo el mundo. Como resultado de la negación de las normas legales occidentales del derecho y de la humanidad, tenemos una situación en la que junto a la Unión Soviética se reunieron psicópatas religiosos, caníbales (literalmente, por ejemplo: Idi Amin), racistas, asesinos de masas, aislacionistas y otros “políticos”, los cuales sin el apoyo de la Unión Soviética no hubieran sido capaces de llegar al poder.

El gobierno de Putin actúa de una manera similar, pero aun en forma más cínica. La Federación de Rusia es un sucesor de la URSS que ve el mundo como un campo de lucha contra los Estados Unidos. Otros países son para ella sólo el medio para eliminar a los Estados Unidos como líder mundial, al tiempo que ve a Europa como un aliado estratégico. De hecho, Putin es un ídolo para los nazis europeos, para el movimiento húngaro Jobbik (“El Movimiento por una Hungría Mejor”) y para el Frente Nacional de Francia, los cuales apoyan activamente a la Federación de Rusia, al tiempo que promueven sus consignas y brindan apoyo los nacionalistas pro-rusos de Europa.

A su vez, Putin considera a América del Sur como un polígono estándar para sus objetivos políticos. Así como la Unión Soviética durante mucho tiempo apoyó y financió regímenes de izquierda en el continente, Putin financia y apoya el envío de armas a regímenes de izquierda en la región. A los ojos de Putin, así como cualquier político soviético, América Latina no tiene subjetividad, y por ello es un terreno ideal para la expansión contra los Estados Unidos. Bajo este esquema, si es necesario sobornar a los políticos se lo hace y si por alguna razón estos no quieren ser sobornados, se les retira y se lo sustituye por alguien afín. No es ningún secreto que Venezuela y Cuba son los mejores amigos de Rusia y que estos regímenes están siendo financiados vía la entrega de armamento para las organizaciones terroristas. Puesto en otros términos: ¿cuánto dinero de países pobres como Cuba y Venezuela pueden ser destinado a la compra de armas? Dichas compras surgen de dinero proveniente de Rusia y en parte de China.

Objetivos Rusos en Argentina

La situación con Argentina es más complicada. En este país la población es más educada, por lo que organizar el terror aquí al estilo de Evo Morales es casi imposible. Además, si Venezuela y Nicaragua, no estando lejos de los Estados Unidos puede ser un chantaje relativamente eficaz, en cambio Argentina está mucho más al sur y no constituye un interés geopolítico. Sin embargo, Rusia ve a la Argentina como una “puente de repuesto”. La percibe como un apéndice más para que opere como un centro de difusión. Por ello, los dirigentes rusos en argentina principalmente trabajan sobre los métodos de propaganda. Así, Rusia promueve a los Kirchner en sus medios de comunicación y en el segmento ruso de Internet como los mejores amigos de Rusia junto a Venezuela, Cuba y Nicaragua.

En este sentido, la visita de Putin a la Argentina tuvo como objetivo la revisión de los “aliados” y su disposición para con el régimen ruso. Ahora es el momento para la profundización de las relaciones entre los dos países. Este es un proceso paulatino donde Rusia muestra su apoyo a la Argentina en el terreno internacional. Es más, Putin ya dijo que apoyará a la Argentina en la lucha contra los “fondos buitre”. En rigor, lo que dijo es que va a “apoyar” al país en la lucha contra todo el sistema financiero. La estrategia consiste en apartar a la Argentina de todas las instituciones económicas occidentales, de modo que luego el país se vea obligado a unirse al club de estados delincuentes liderados por Rusia. De este modo, Argentina terminaría quedando enrolado en un club que se constituiría en la columna vertebral de un nuevo bloque socialista.

Con éste propósito, se lanza en Argentina el canal Russia Today. Esta es la campaña mediática más mentirosa y francamente sesgada de los medios de comunicación en Rusia. Su tarea es demostrar la corrección de las acciones del gobierno y mostrar a los occidentales opositores como los responsables de todos los males del mundo. Es más, muchos periodistas de Russia Today han sido despedidos por resistirse a ser parte de una propaganda tan escandalosa que pregona el espíritu de la Alemania nazi y la Unión Soviética de Stalin.

El objetivo central es favorecer la llegada al poder de la izquierda radical, como ha sido el caso de Chávez o Morales. Inicialmente, se apoyará a Cristina Fernández de Kirchner, hasta que se encuentre un político con una postura más pro-rusa, dispuesto encarcelar a la oposición y cerrar el país a sus socios occidentales. Este tipo de operaciones (en dos etapas) ya han sido hechas en la vieja URSS: (i) se propicia la llegada al poder de una socialdemocracia moderada, (ii) la cual es seguida por la imposición de una marioneta controlada desde Moscú que adopte el régimen de la miseria comunista.

Moscú ve la situación muy similar a la de Nicaragua y Venezuela. Por ejemplo, figuras como Chávez han dado muestra de lealtad absoluta, al tiempo que han tenido la voluntad de asumir la acción más salvaje para reprimir las voces opositoras mientras se avanzaba en la eliminación de las instituciones jurídicas en línea con las preferencias de Putin. Sin embargo, todo pareciera indicar que Argentina, con su rica cultura y una población educada, no es adecuada para un régimen de marionetas. Hay instituciones jurídicas, hay una fuerte tendencia a la autosuficiencia e independencia, existe una oposición y se valoran las libertades civiles. Por ello, el objetivo inicial de Russia Today en Argentina es alimentar el odio a todos los enemigos de Rusia presentándolos como enemigos de Argentina. Al mismo tiempo, el canal calumniará a la oposición del gobierno y trabajará para el establecimiento de un régimen del tipo chavismo o sandinismo. Así, cuando la población del país esté lo suficientemente engañada, el dinero fluirá hacia la Argentina para convertir al país en la Venezuela de los tiempos de Chávez.

Sin dudas, alguien podría llegar a creer de buena fe en la “integridad” de los socios rusos. En dicho caso, le recomiendo mirar lo sucedido en Venezuela y en Ucrania, de modo tal que pueda conceptualizar las consecuencias de trabajar en estrecha colaboración con la Rusia de Putin.

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