Los 10 momentos más calientes de la reunión del PJ

La Juventud Peronista (o alguien que se escudó en ella) marcó la cancha de entrada: “Renuncien YA, traidores”. “Renuncien YA, mariscales de la derrota“. Los volantes tapizaron la calle Matheu y fueron el primer indicio de lo que sería una tarde-noche agitada. Un rato antes del encuentro, un gobernador le anticipó a Infobae el clima que se iba a vivir: “Pusimos sillas de plástico, así duele menos cuando empiecen a revolearlas“.

La herida por la derrota del Frente para la Victoria en las últimas elecciones presidenciales aún no cicatrizó. Eso se vio reflejado incluso en la puerta de la sede partidaria de Once: cuando arribóDaniel Scioli –llegó caminando lentamente por Matheu- hubo algunos aplausos, pero luego se desató una intensa discusión entre dos mujeres que tenían opiniones muy distintas del ex Gobernador. Al paso, un automovilista gritó: “¡Echen a Massa del partido!“. Algunos militantes entendieron mal (creyeron que había pedido que liderara el PJ) y lo insultaron con ganas…

Los volantes que tapizaron la calle Matheu: pedidos de “renuncia” para los “traidores” y los “mariscales de la derrota”

 

El cierre de la dura intervención de Mario Ishii en la reunión del Consejo del PJ

Algo más diplomático –pero igual de filoso- fue el discurso de Miguel Ángel Pichetto, que primero hizo foco en la elección perdida: “No todos pusieron lo que había que poner para ganar“. Y luego dejó en claro que hay un cambio de formas en el partido: “Ahora empieza un debate horizontal, no hay solo discurso, nadie nos baja la línea ni es el dueño“.
Cuestionado por su acercamiento al macrismo, el jefe del bloque de senadores aclaró: “Yo no defiendo al Gobierno (de Macri), pero hay gente que quiere prenderle fuego a la pradera muy rápido. Esta administración lleva dos meses, esperemos que sus medidas tengan efecto, que la gente analice… El peronismo no puede ser un instrumento de bloqueo de la gobernabilidad“.

En las puertas de la sede partidaria, algunos militantes expresaron su malestar por la reciente derrota en las elecciones presidenciales

La intervención de Oscar Parrilli intentó aclarar las responsabilidades de la derrota: “A nosotros no nos ganó Mauricio Macri, ¡nos ganaron las corporaciones mediáticas y económicas de la Argentina!”, vociferó el ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Algunos aplaudieron el análisis, la mayoría escuchó en silencio, mirando para otro lado.

La aprobación de la fecha de elecciones internas (finalmente serán el 8 de mayo) se realizó sin sobresaltos, hasta que el ala kirchnerista pidió la palabra para reclamar una modificación sustancial: “Queremos que se amplíe el plazo para realizar afiliaciones, el 4 de marzo es muy pronto“, señaló Agustín Rossi. La moción fue desestimada por Fellner: “Yo entiendo, pero no dan los tiempos, ya se votó“. A muchos no les gustó la respuesta, pero ya no había nada que hacer.

Entre tantas acusaciones de traición y de mezquindad por intereses personales apareció el cuestionamiento de Fernando “Chino” Navarro, que aclaró: “Los traidores no son los que critican, los traidores son los obsecuentes. No hablemos de traidores, a esos compañeros hay que traerlos al PJ. ¿Estamos contentos con que se divida el bloque? ¿O queremos que la próxima vez se vayan 30 diputados?“.

 

Wado de Pedro, Beatriz Rojkes de Alperovich, Eduardo Fellner, Gildo Insfran, Jorge Capitanich y José Luis Gioja ocuparon la mesa principal; en la foto aparece también Antonio Caló

En el cónclave se puso a prueba “el aplausómetro“: Rossi se tomó un minuto para pedir “un aplauso para Daniel Scioli y Carlos Zannini por la gran elección que hicieron“. La reacción general fue positiva. Instantes después el ex ministro de Defensa propuso un reconocimiento “para Cristina Kirchner por sus ochos años de Gobierno”: también hubo un aplauso cerrado, aunque levemente menor a las palmas que se llevó la fórmula que perdió con Mauricio Macri.

Sobre el final, Fellner destacó la prolijidad y el orden con el que contra todos los pronósticos- se desarrolló el debate: “Afuera hay gran expectativa porque nos agarremos a trompadas. Ya vemos lo que pasa con los bloques… Los medios esperaban gritos y golpes”. Segundos después fue víctima de las pocas pulgas de algunos militantes que no aceptaron que en el resumen final del cónclave dijera que los despidos generaban “preocupación”: a los gritos le exigieron que expresara “repudio”, y no tuvo otra opción que modificar la palabra para apaciguar ánimos convulsionados por una derrota que no termina de cicatrizar…
Cierre cantado: la marcha peronista

 

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